Yemas de Santa Teresa: Un dulce de receta.

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Yemas de Santa Teresa:

Las yemas de Santa Teresa se encuadran en la tradicional e interesante cocina española en lo referente a la abundancia de dulces de monasterio que necesitan muchas yemas de huevo.

Se piensa que esta costumbre puede venir por la necesidad de claras de huevo parar la producción de jerez y vino, que utilizaron las claras del huevo para refinar o aclarar sus caldos. Las yemas restantes se daban a menudo a un convento o a un monasterio en la ciudad para el su uso en productos cocidos y confecciones de dulces. El más famoso de estos dulces son las yemas de huevo confitadas llamadas simplemente, yemas (que significa “yema de huevo”) o Yemas de Santa Teresa por su asociación con el convento de Ávila. Las yemas son un rico y cremoso postre tradicional español.  Las yemas de Santa Teresa son un regalo popular en el día de su fiesta, el 15 de octubre.yemas de santa teresa

Ingredientes:

  • 3 onzas de agua, unos 90 ml
  • 1/2 taza de azúcar en polvo para el almibar
  • La cáscara de 1/2 limón
  • 6 yemas de huevo
  • Azúcar en polvo para espolvorear

Elaboración:

  • Ponga el agua, el azúcar y la cáscara del limón en una cacerola pequeña. Disuelve el azúcar, mientras que el agua llega ebullición. Continúa cocinando hasta que la mezcla, el almíbar,  llegue al punto hebra floja es decir un almíbar denso y espeso. Si cojemos un poco con la espátula el almíbar irá escurriendo lentamente. Retira del fuego y quita la cáscara del limón.
  • Separara las yemas de las claras  y batelas yemas. Vierta las yemas de huevo batidas en una cacerola. Vierta la mezcla caliente en las yemas de huevo y revuelve constantemente con el fuego en bajo para evitar que cuajen las yemas, bate la mezcla lenta y continuamente hasta que las yemas comienzan a solidificar, unos diez minutos. Cuando la mezcla se separará fácilmente de los lados y del fondo de la cacerola  retíralo del fuego. Colócalo en un plato y déjalo enfriar.
  • Después de que la mezcla se haya enfriado, espolvoree el azúcar en polvo a través de un tamiz sobre una encimera. Coloque la mezcla de yema de huevo en la parte superior y ruédala hasta cubrirla con azúcar. Porciona la masa al tamaño de unas nueces. Échate azúcar en las palmas de las manos y haz bolas con las porciones, cúbrelas con azúcar en polvo y ponlas en cápsulas de papel. Enfria las yemas en el refrigerador. El azúcar en polvo del exterior formará una pequeña corteza cuando las bolas se enfríen. Deben salir, aproximadamente,  8-10 yemas.
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